Lloraba tu guitarra,
un rimo triste por amor.
Su foto enmarcada,
con frío desprecio te miró.
La noche enamorada,
es más oscura hoy que ayer.
Le hiciste una balada,
sabes que ya no puede ser.
<ESTRIBILLO>
Cayo una lágrima en mi copa de anís
me la tragué porque es parte de ti.
Cayo una lágrima en mi copa de anís
me la tragué porque es parte de ti.
<FIN ESTRIBILLO>
Te tiras en la cama,
aquella noche ya acabó,
y cierras la persiana,
tu ya no quieres ver el Sol.
Tu voz suena apagada,
sólo se oye una canción,
tocada en guitarra,
con los dedos del desamor
<ESTRIBILLO>
Cayo una lágrima en mi copa de anís
me la tragué porque es parte de ti.
Cayo una lágrima en mi copa de anís
me la tragué porque es parte de ti.
<FIN ESTRIBILLO>
Víctor Salvador, 1995